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Alimentación en vacaciones


Es por muchos conocidos que la alimentación juega un papel de suma importancia en los niños, ya que contribuyen en el crecimiento y desarrollo saludable, sin embargo una vez que los niños salen de vacaciones, la buena alimentación y la nutrición también salen a vacacionar.

alimentos-niños-vacacionesDurante esta época  comúnmente los niños e incluso los papás modifican notablemente la rutina diaria, alterando todos los horarios, desde la hora de levantarse, hasta la hora para dormir, incluyendo la hora de alimentarse y también el tipo de ejercicios físicos realizados.


Para esto es muy importante que los papás procuren ciertas acciones para no sufrir las consecuencias de un repentino cambio de costumbres y no afectar la alimentación de sus hijos en tiempo de descanso:



1) Tener refrigerios o botanas saludables: frutas, verduras, quesos frescos, galletas integrales y lácteos
2) Tratar de mantener los horarios de comida lo más cercano a lo habitual
3) Tener disponible agua natural para favorecer la hidratación en vez de bebidas azucaradas o refrescos
4) Compartir con los niños la preparación de los alimentos, haciendo un momento divertido el tiempo en la cocina
5) Moderar el consumo de dulces o golosinas, sobre todo cuando están frente a la televisión
6) Disponer de más tiempo para realizar las comidas, ya que no existe la presión por llegar temprano a la escuela
7) Realizar en medida de lo posible entre 3 a 5 comidas al día

En los niños, los tres tiempos de comida no siempre son suficientes para satisfacer su hambre y consumir todos los nutrimentos necesarios, sin embargo por el desfase horario en vacaciones pueden realizar 2 o incluso 1 sola comida al día, o en caso contrario, la misma tranquilidad y relajación ocasiona que los pequeños hagan paradas continuas en la cocina provocando que coman todo el día, incluir pequeños refrigerios puede ayudar a que el antojo no domine en estas vacaciones.

Un refrigerio saludable debe ser variado, que incluya por los menos los 3 grupos de alimentos (frutas y verduras; cereales; leguminosas y productos de origen animal). También deben cubrir los requerimientos de energía y nutrimentos necesarios para cada etapa y ser atractivo para el gusto y  la vista de los hijos.

Dependiendo del lugar y las actividades que realicen en estas vacaciones podemos incorporar otras recomendaciones.

Si salen de campamento:
Comprar leche en polvo únicamente si se va a consumir en el momento
Asegurarse que el agua sea potable
Moderar el consumo de alimentos enlatados por su alto contenido en sodio
Si la excursión o el paseo es de varias horas incluir en la mochila, productos energéticos: galletitas de cereales integrales, pan, fruta, barritas energética y sobretodo agua

Si las vacaciones son en la playa:
Consumir de manera abundante bebidas frescas especialmente agua natural, si además realizamos actividad física intensa
Si se consume alimentos en la playa, elegir aquellos preparadas en lugares que brinden seguridad e higiene
Entrar al mar 2 ó 3 horas después de comer para que dé tiempo a digerir los alimentos
Evitar preparar comidas en las mañanas que serán consumidas muchas horas después, ya que pueden descomponerse y causar malestar o enfermedad.

Disfrutar unas merecidas vacaciones también depende de la actitud y responsabilidad de ese tiempo para nosotros y los hijos, sabiendo  elegir la calidad y cantidad de alimentos que consumimos hará que los permisos que nos demos en este breve periodo no serán luego una carga de culpas, kilos de más o malas costumbres para el resto del año.